Películas de Escape Room: Realidad vs. Ficción

Películas de Escape Room portada

9 julio, 2020

Comparte este post:

Cuando vamos a un escape room, ya sea por un cumpleaños, con nuestra pareja o familia o a un team building de la empresa, a todos nos gusta pasarlo bien. Cuando un escape room tiene una temática basada en una película de cine, ya sea un escape room de terror o no, lograr que la sala cumpla tus expectativas respecto a la película original no es tarea fácil y si eres fan el listón sube por momentos. Del mismo modo, las películas de escape room generan altas expectativas cuando se estrenan en el cine por las posibilidades que ofrecen respecto a presupuesto, efectos especiales y visuales y, tipos de enigmas que podemos encontrar.

Por mucho que nos pese, en la mayoría de casos traspasar la ficción del celuloide a una sala de escape real es prácticamente imposible, sobre todo porque hay una serie de diferencias entre un escape room y una película de cine que van más allá de la ambientación y que podemos analizar a partir de algunos ejemplos de películas basadas en el mundillo escaper. Como dijo Jigsaw, vamos por partes:

¡Coged palomitas que empezamos!

Vuelve a casa, vuelve

Lo normal al terminar un escape room de terror es que vuelvas a casa sano y salvo, siempre claro está, que no te caigas en una zanja por el camino (ha habido casos). En las películas de terror, no importa el número de víctimas personas que haya, ya sabemos que van a sobrevivir muy pocos e incluso con un poco de experiencia acabas adivinando quién muere primero. La saga Cube, junto con la saga Saw, son dos de los grandes pilares de las películas de terror que han inspirado escape rooms: ambas franquicias cuentan con multitud películas a sus espaldas, sobre todo Saw, con un reboot previsto para 2021 llamado Spiral.

El argumento en este tipo de películas es siempre el mismo: un grupo de personas debe escapar a tiempo de un conjunto de salas resolviendo enigmas… hasta aquí todo correcto. El problema viene cuando un integrante del equipo debe cortarse una mano para colocarla en un sitio y que se abra algo y en la prueba siguiente directamente tienes que sacrificar a uno de tu equipo para pasar a la siguiente sala. Aunque puede quedar muy efectista si esto pudiera hacerse en la vida real, al margen de las consecuencias legales, los clientes no podrían repetir en otra sala (sobre todo los que han muerto). Además, sabemos que la sangre sale muy mal y hay poco tiempo para que el Game Master limpie entre una sesión y otra (y con la desinfección necesaria por el Coronavirus se complicaría mucho la cosa).

Por otra parte, en las películas de terror el 99% de las veces la voz en off corresponde a un psicópata que hará lo posible porque mueras tú y tu equipo (nunca se sabe en qué orden ni porqué pero es lo que hay). Sin embargo, en los escape room el Game Master (casi) siempre estará a tu favor y hará todo lo posible para ayudaros a escapar.

En definitiva, la principal diferencia entre los escape room de terror y las películas de escape room es que la experiencia de juego admite inmersión, diversión, tensión, sustos y sangre falsa, pero, por la salud de nuestros escapers, el Game Master debe ser bueno y tenemos que descartar las muertes y amputaciones.

¿Equipo, os echo una mano? tengo varias del grupo anterior…

El héroe siempre gana

En una sala de escape hay lugar para las segundas oportunidades, si el equipo se equivoca puede repetir el enigma en el 90% de las veces. En las películas hay poco margen de error, debido a que el héroe se está jugando la vida a cada segundo que pasa. Por ejemplo, en Jungla de cristal: la venganza no hay segundas oportunidades. En este clásico blockbuster de acción el detective John McClane debe arriesgar su vida en una trepidante carrera por la ciudad de Nueva York para resolver los desafíos planteados por un misterioso terrorista llamado “Simon” con la ayuda de su “compañero a la fuerza” Zeus. ¿Quién no recuerda el enigma de la fuente y los galones?

Si bien esta cinta no puede ser clasificada dentro del género de películas de escape room, sí que podría ser el origen de los street escape, es decir, un escape room donde los jugadores tienen que ir de un sitio a otro de la ciudad resolviendo una serie de pruebas con un gran componente turístico y de ocio en equipo. Originalmente se planteó con este formato de circuito urbano porque la película no iba a ser de la franquicia La jungla de cristal sino una película de acción con otros protagonistas, incluso se barajó que fuera de la saga Arma Letal.

A pesar de que no hay segundas oportunidades, todos sabemos que en este tipo de películas de acción el prota siempre gana. En esta caso, en las escape rooms no siempre es así ya que superar el desafío depende exclusivamente de vosotros (ya que aquí no os sabéis el guión ;-).

McClane y Zeus escuchando atentamente lo que «Simón dice».

El tamaño no importa

El espacio y el número de personas son dos elementos determinantes en una sala de escape. Respecto al espacio, a no ser que se trate del caso anterior (un street escape) donde tienes toda la ciudad para recorrer, en un escape room el espacio estará restringido a lo amplio que sea el local donde se realice el juego y el número de jugadores irá en consonancia a ello. En las películas no suele haber restricciones de ese estilo, de hecho se tiende a exagerar el tamaño de los lugares y de las salas, rozando muchas veces lo ridículo. Es el caso de la reciente Escape Room: la película donde nos encontramos un grupo de personas que son invitadas a un escape room que más de uno soñaría con tener… sobre todo un lago helado dentro de un edificio. De acuerdo que se trata de una película y debe ser espectacular pero no nos pasemos tampoco, además es bastante poco rejugable debido a que algunas habitaciones son directamente borradas del mapa (todo esto puede verse brevemente en el tráiler, no es spoiler tranquilos).

Por si os interesa saber cómo continúa la historia os dejamos un enlace sobre Escape Room: la película 2 y de su fecha de estreno aproximada: https://www.labutaca.net/escape-room-2/

Pide pista que esta semana tampoco salimos de aquí…

Como contrapartida, tenemos dos estupendas películas de escape room españolas que bien podrían ser escape room reales y no necesitan tanta parafernalia, La habitación de Fermat y El Método:

En el caso de El Método, un grupo de personas debe asistir a una especie de entrevista (o team building) muy peculiar poniendo a prueba la inteligencia, habilidad e ingenio de cada uno para pasar por encima de los otros candidatos. Este inusual método de selección poco a poco acabará desatando los peores instintos de cada uno.

En La habitación de Fermat un grupo de matemáticos es reunido para cenar y de repente algo sucede: la habitación empieza a encoger si, en menos de un minuto, no resuelven los acertijos que se les plantean. Quién les ha encerrado y porqué es lo que deben averiguar los jugadores.

¿Qué tienen en común todas estas películas?

Que suceden en sitios realistas. Como se puede ver en ambas cintas, en una sola sala se puede generar tensión y mantenernos en vilo durante más de 60 minutos. En la vida real, una sala que parezca un estadio de fútbol no tiene porqué ser mejor que una más pequeña sólo por su tamaño, lo importante es lo que haya dentro: inmersión, ambientación, ritmo de juego, calidad del Game Master, dificultad de los enigmas y variedad de los mismos… como veis hay muchos factores involucrados.

Y hasta aquí el post de hoy. Esperamos haber aclarado algunas de las diferencias entre los escape room y el cine y los motivos por los es prácticamente imposible plasmar el 100% de una película en una sala de escape. Si se os ocurre alguna otra diferencia y queréis dejarla en los comentarios o en redes sociales sois bienvenidos.

La semana que viene más sobre películas de escape rooms ¡Hasta la próxima!

Equipo The Exit

www.exitvalencia.com